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Los primeros semáforos y su origen

24/04/2023

El origen de los semáforos se remonta al siglo XIX. Fue creado por un ingeniero británico llamado John Peake Knight en 1868. El primer dispositivo que se construyó consistía en una lámpara de gas roja y una verde, que se controlaban manualmente desde una torre mediante un agente que debía manejarla durante la noche.

Por el día, este semáforo tenía incorporados dos brazos. Si estos estaban en una posición vertical indicaban que se podía “seguir”, y si estaban en horizontal indicaban “parar”. Se inauguró en el mes de diciembre de ese año, pero no duró mucho debido a que explotó, dañando por completo el aparato y al agente que lo manipulaba.

Los primeros semáforos y su origen

En 1914 se retomó la idea del semáforo. En la ciudad de Salt Lake City, Utah, Estados Unidos, se instaló el primer semáforo eléctrico. Este nuevo dispositivo fue inventado por el policía Lester Wire, quien desarrolló un sistema que utilizaba luces eléctricas rojas y verdes y un timbre para indicar el cambio de señal.

Los primeros semáforos y su origen

El primer semáforo con tres luces de colores se instaló en Detroit, Michigan, en 1920. El dispositivo incluía una luz ámbar intermitente que se utilizaba como señal de advertencia antes de que la luz roja se encendiera y obligara a parar los vehículos. De esta forma, los conductores no tenían que detenerse de golpe y podían reducir la velocidad sin problemas.

Los primeros semáforos y su origen

En Europa no tardó mucho en llegar el invento. En 1924 se instaló en Berlín. Dos años más tarde, en 1926, se instaló en Madrid, España, en la intersección de Gran Vía y Alcalá. Al principio, dichos semáforos estaban interpretados con los colores rojo y blanco, pero al poco tiempo se sustituyó ese color por ser demasiado chillón y se cambió al verde oliva que se usa actualmente.

Los primeros semáforos y su origen

Desde entonces, los semáforos se han utilizado en todo el mundo y han evolucionado mucho, incorporando diferentes elementos como un muñeco para ayudar a interpretar la señal, sonidos y otros recursos que facilitan su comprensión.

Hoy en día, los semáforos modernos a menudo incluyen cámaras de vigilancia y sensores para detectar el tráfico y ajustar los tiempos de cambio de señal en consecuencia.

También se está hablando de la incorporación de una cuarta luz en los semáforos, la denominada luz blanca, cuya función sería ayudar a los coches autónomos a seguir a los vehículos que les preceden, avanzando tal y como lo hacen ellos.

Los conductores que no poseen un vehículo con funciones autónomas no deben hacer caso a esta señal, solo deben conocer su significado. Todavía no está aprobada esta nueva incorporación; es una idea que se está planteando debido al auge que estamos teniendo de vehículos con funciones automáticas.

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